miércoles, 25 de noviembre de 2009

Consulta a la sexóloga

Buenos días. Quisiera saber cómo enloquecer a mi novio en estas navidades. 
R: Acérquese a él y susúrrele al oído que la regla está atrasada un mes.

¿Puedo tomar anticonceptivos con diarrea?
R: Pues mira, yo generalmente los tomo con agua. La decisión es tuya. Espero que tengas vasos desechables a mano.

¿Cómo convenso a mi novio de pensar que su pene es muy masculino?
R: ¿? ... La pregunta es algo ambigua. Aunque puedo decirte que hay un método para reconocer si el miembro es masculino o femenino: si mide más de 12 cm, es un pene. Si mide menos de 12 cm, es una pena.
 

lunes, 16 de noviembre de 2009

de la noche a la mañana...

Hay siempre un pasado obscuro que me persigue. Lo que puedo ver de él es muy borroso, es algo que no hago claro pero, en el vacío tan inmenso que rodea mi secuencia de recuerdos, empieza a parecerme que siempre lo supe, siempre he reconocido lo que me atormenta, y siempre me escondo.
La incertidumbre, la ínfima incertidumbre de saber quién es él, de saber cómo pensaría de mí, de saber lo que me hubiera dicho al verme, en mi plenitud, con mi cara llena de misterios, esa maldita incertidumbre me pone impulsiva, porque hasta con mi dolor y mi ira quisiera romper las barreras del tiempo, solucionar aquello que ni con la más alta inteligencia podría solucionar, quisiera ser Dios y verle la cara claramente, desnudar su rostro bizarro que se me presentaba deformándose en la niebla densa de mis recuerdos.
Apenas y veo sus ojos, luego paso a su dorso, luego sus manos... nada es continuo en mi recuerdo, ni siquiera su voz, sólo escucho algunas frases, sólo algunas y a veces, me parece, no significan absolutamente nada. ¿Cómo decir que tengo algo importante de él? ¿Cómo reclamar algo que nunca me ha dado? ¿Cómo su ausencia me hace pensar tanto, me hace desear hablarle y sobre todo, oírle? ... nunca lo conocí lo suficiente como para lamentar su ausencia tanto como otras personas si tienen el derecho, pues lo han conocido mucho más. Pero siento que lo comprendo, y que cada minuto que pasa en mi vida, lo comprendo más y más, y me duele no poder decírselo, decirle que siento lo mismo, que me de un poco de su aliento, pues no hay otro en el mundo que pueda dármelo así, como él, como si él fuera yo misma, como si me comprendiese desde el nacimiento.
Cuando pequeña crecía sin saber qué guardar, como si supiera que mi niñez iba a ser una sola, pero no pudiendo guardar nada. Nada. Sólo recuerdos confusos, sin sentido, todos llenos de repentina alegría y repentina tristeza. Sin embargo, hay unos que me intrigan, y no me intrigan normalmente, sino demasiado, me duele la intriga, siento como mi cuerpo se consume en ardor mientras es poseído por el deseo ferviente de saber qué hay ahí, en el recuerdo que tengo de él. Pero no doy con él, se me derrama entre las manos, no es algo con lo que yo pueda decir tengo algo especial de una persona especial ... por el contrario, no tengo nada, no tengo a nadie, ni siquiera sé si hubo alguna verdadera relación entre los dos, si hubo afecto. ¿Quién podría decir que se siente tan compenetrado con un recuerdo tan volátil y confuso?
Me he llenado de lo que él solía leer, de la música que lo elevaba a la penumbra del arte, de sus pinturas tan sobrias e insípidas, de su ideología tan dura consigo misma y tan osada, pues muchos la condenan por su radical doctrina, de su gran conocimiento de la historia - geografía, filosofía, física y música - de su perfeccionismo, de sus amores jamás correspondidos y de los que él nunca correspondió, de sus mil y un deseos de suicidio... Me he intentado meter en su cabeza, a la fuerza, sin compasión alguna. Y a pesar de que ahora le comprendo más que nadie, más que a nadie, el karma de la incertidumbre golpeó mi puerta y no se quiere ir. No sé por qué sé tanto de él si nunca le podré decir lo que sé, si nadie entiende lo que sé - porque nadie lo entiende a él -, no sé por qué tantos vanos deseos de tenerle cerca, junto a mí, así no me mire, ni me toque... pero hablándome y escuchando todo lo que entiendo, la persona tan extraña que soy, la mujer en la que esa niña tan predecible se ha convertido.
Ahora sé que no saldrá de mi mente, que su habitación vacía me susurrará las mismas palabras. Será un fantasma que recorrerá mi pasado obscuro. Obscuro no por ser triste, ni malvado, ni lleno de tragedias, sino por ser tan invisible, imposible de iluminar... obscuro porque simplemente no se ve nada.

jueves, 12 de noviembre de 2009

El video porno controversial de Rammstein

Rammstein es una banda de controversias por sí misma, pero logran capturarme con su monótono y electrónico metal industrial ya que a veces me resultan originales, sin ser necesariamente un sonido técnico, laborioso o perfectamente armónico. (ya sabéis, las cosas subjetivas de la música). Además, ahora que han publicado su nuevo álbum Liebe ist für alle da (El amor es para todos) es una verdadera genialidad tenerlos en cierto modo marginados por sus letras sin escrúpulos y directas, y más aún, demostrando con este video que a pesar de haberse proclamado cuasi-izquierdistas (que aún no se los creo), siguen toreando a los medios con sus irreverentes muestras de dureza temática. 

He aquí la versión censurada (si sóis niños o mojigatos, sería mejor que no lo vieran y os fueras con mamita)






He aquí el enlace para la versión no censurada, es decir, la buena! (esto sí contiene escenas de sexo explícito, así que niños y mojigatos favor evitar su muerte por infarto)

http://visit-x.net/rammstein/


Pdta: Yo no sé qué tiene Christopher Schnneider, el baterista, pero me encanta...

Antología del Extranjero

Sobre la relación entre estímulo-indiferencia

Suponiendo que, a base de las relaciones interpersonales, una persona constituye una actitud hacia ellas determinada por el canon intrínseco social que empaña una reacción más instintiva  - por así decirlo - de las personas que las poseen. Entonces,  ¿Cómo criticar las reacciones de la gente cuando se presenta un cambio imprevisto en el funcionamiento de estas relaciones?

Ya me había fijado en la forma en que las personas juzgan cuando uno no reacciona de una forma "normal". ¿Qué es normal? Bueno, las fórmulas sociales parecen ser sencillas. Un ejemplo que podría mostrar es el típico noviazgo:
Relación amorosa con otra persona con o sin intención de casarse o de tener convivencia libre. (1)

Pongámoslo a inferencia de la ley de causa y efecto. O más psicológicamente conductista: Estímulo  - Respuesta, en este caso, el esperado por las mujeres que parecen ser las más afectadas... aunque hay muchos hombres que también lo son.

- Estímulo: El novio(a) no llamó durante todo el día.
   Respuesta de la persona que recibe el estímulo: Piensa "Ya no me quiere / no le importo / debe estar con la(o) otra(o)" - esta red de pensamientos suele complicarse cuando hay una serie de relaciones entre experiencias del pasado e imaginación por parte del afectado -  
  Respuesta que no corresponde al estímulo: Ignorar el hecho de que tuvo que haber una llamada. Se piensa "ummm... tengo ganas de un chocolate y de ver una película. Pero tengo que hacer trabajos, rayos! Bueno, será para la próxima."

Este tipo de respuesta suele ser percatada por aquellas personas interesadas en el seguimiento de la relación o incluso - y de forma desesperante - por la que provoca el estímulo. Me he visto a veces sujeta a la interpretación de ciertas personas sobre mi comportamiento indiferente a los estímulos - buenos o malos: para mí neutrales - que ocasionan los cooprotagonistas de mis relaciones interpersonales.
Tal vez debo aclarar que no tengo un sentimiento alienado a la sociedad, es decir, un existencialismo que se basa en la injustificación de la importancia de la vida y de sus pobladores y que, por algún motivo, arraiga en la personalidad de ese "extranjero" camusiano una indiferencia por los sentimientos propios y basa su existencia en vivir mecánicamente saciando sus necesidades fisiológicas y hedonistas. Soy hedonista en cierta forma, pero no tengo un vacío interior que me impide sentir: alegrarme, entristecerme, etc. Ni tampoco me da igual los sentimientos de las personas. Pero, mi visión conrespecto a ciertos comportamientos son grosso modo adecuadas a mi objetividad, luego encuentro en el amor algunas falencias que no deberían ser tomadas por relevantes. Algunos encuentran esto muy difícil de comprender. Sin embargo, sólo hay que conocerse a uno mismo para enterder qué comportamiento o qué reacción de alguna manera valdría la pena, en tanto me es favorable o no. Simplemente creo que uno puede auto-sujestionarse para evitar lo que no es favorable para la salud física o emocional. Es una lástima que muchos vean eso como una forma de "mecanizar el amor" o de "volverse como un robot programable o dado exclusivamente a la razón" ... no entiendo por qué no pueden cocebir una forma de relacionarse que esté apoyada por la inteligencia y no sólo por el sentimiento.





(1) Me tomé la libertad de definirlo de modo que sea familiar para todos porque, en algunos casos, la concepción del término suele ser diferente, incluso, muy idealizada.

martes, 3 de noviembre de 2009

Ironías de la Vida

Apenas 3.000 casos de influenza H1N1 y todos quieren usar guantes, tapabocas y desinfectantes...

Más de 41'000.000 con SIDA y nadie quiere usar condón!!



Irónico, ¿no?

martes, 27 de octubre de 2009

Encierro (Parte I)

En esta oportunidad me daré la libertad de escribir un cuento. Las entradas llegarán tan regularmente como sea posible.

Encierro

Mi maleta está lista, ahora tengo que apresurarme y tomar ese bus tan insensato que me espera cada día (consolándome, porque en realidad soy yo la que lo espero... y lo espero... y lo espero). Hace frío como el demonio, y me duele la nariz al hacer de esa idea algo tan concreto. Pienso en nada. Miro al cielo y noto que por fín está ligeramente moteado de nubes - sí, ligeramente sería lo extraño -. Llega el autobús y veo con acostumbrada indignación su infranqueable descenso de aceleración y velocidad ocasionada por la desconsiderada violación de los topes dinámicos establecidos que regulan su capacidad de pasajeros. Entro por un espacio en el que cabría yo a la menos 10.
Aún así, no pienso en nada, soy un zombie...pero de repente me rozan: "además de no ser exacto con sus movimientos por su empobrecida forma de medir su contorno físico, ese señor huele a aguacate reposado. ¿Tendrá una nueva fórmula química que inhiba la hediondez de la descomposición de los residuos que las bacterias dejan al consumir sales minerales segregadas por sus axilas?..." Sí, mi pensamiento es volátil. Pero estar en blanco con una inconformidad tan extravagante no es precisamente mi fuerte. Sin embargo lo ignoré y seguí allí, respetando la ley de la conservación de la energía - expresado en una magnitud vectorial  (momento lineal) - cuando el bus se detenía, y mi cuerpo también, pero luego.
Miro al cielo - en este caso el decorado feo del techo del bus - y trato de ignorar mi susceptibilidad a la inconformidad. Cuando por un hueco salta el bus, saltan los cuerpos, se golpean cabezas, se desacomodan manos y se roban el pedacito de tubo que tenía para agarrarme... "mieeeeeeeerda" mi primera grosería pensada. Encuentro un pedazo distinto de tubo que tuve que robarle a una señora, con olor a vainilla concentrado y con un bolso diseñado para chuzar los estómagos de la gente circundante a su dueña. "En fin, perfecto, volvamos a mi estado vegetativo" pensé.
Todo iba bien hasta que un segundo después me topé con el reloj de mi muñeca señalándome indiscriminadamete la hora. "Gracias señor reloj, ya sé que voy tarde" reflexioné... entonces, con mi afán recién propuesto, miraba cómo el bus parecía una moto de seguimiento de carreras de bicicletas, iba más rápido un volkswagen hippie que nos hacía carrera - pero no es ridículo - y además le paraba a más personas - que eran lentas subiendo, o en su defecto paraban antes del semáforo justo a tiempo para que cambiase a rojo - para mostrar orgullosamente su masacote de sardinas enlatadas.
"Todo está bien chica, no te desesperes, el universo está lleno de malas casualidades espacio-temporales" me consolé. Pero, como si me hiceran ver a la fuerza que sí existe la forma de inquietarme más, empiezan a salir cada cinco minutos de a 2 personas. El camino escabroso y sofocante que toman para llegar a la puerta se convierte en una alteración sub-soportable del orden improvisado del masacote de sardinas. Pasan las personas como tratando de reemplazar el espacio - si es que a eso se le puede llamar espacio - que ocupan los demás, haciendo vernos como una ola de movimientos cuasi musicales descendiendo hasta la nota más baja... algo así como la extensión de la piel de la garganta de una serpiente al comerse un conejo claramente más grande que su mandíbula, esa irrisoria distorción de los músculos agolpándose mientras pasa el conejo de la mandíbula para atrás. Esto es, acaso, causal de golpes a los dioses sentados que disfrutan hedonísticamente su asiento, haciéndonos soñar con él, cobijando nuestras cargas y traseros. También causal de que se me desacomode la maleta y ejecute una inhalación rígida aplastando mis costillas contra los pulmones, dándole un centímetro más de espacio al que pasa.
Se sigue deteniendo el bus. El carril por el que vamos está bloqueado, así que el conductor cambia de carril - por fin se le ocurre la maravillosa idea - y descubre que las probabilidades se pueden burlar en su cara engañándolo(-me) con descaro, pues el carril en el que estábamos empieza a moverse y el nuestro - el nuevo - se bloquea. "Gracias Murphy por recordármelo" me dije con algo de ira. 
Los minutos me veían y corrían más, al parecer no soy de su agrado. Un muchacho sentado me mira con insistencia. A primera vista, se diría que disfrutaba verme parada y aplastada mientras el se regocijaba. Yo sólo me di cuenta de que la joven de al lado me miraba con recelo... ¿era su novia y no le gustaba que él me mirase?, ¿yo tenía la maleta abierta?, ¿se me estaba asomando un moco?. Todas hipótesis inconclusas, axiomas matemáticos que no demostraban mi teoría. Igual, no me gusta que me miren con poca o nula intención comunicativa, qué idiota era especular sobre unas miradas que no venían al caso. La atención se me volcó de un brinco cuando una señora me pisó el dedo que más tiene receptores nerviosos... el meñique.
"Esto ya es suficiente, no veo el por qué de tanta mala coincidencia" Me dije. Con las paradas, el tráfico y el sobrepeso parecía llegar el bus. Ahora, emprender la salida era otro reto. "Disculpe, permiso, con permiso, que pena..." dije mientras me propinaban una simulada golpisa con objetos contundentes como brazos, zapatos, bolsos y cremalleras. Le dije al afortunado poseedor del timbre que por favor timbrara por mí - dado mi enclaustramiento pluricorporal -, entonces timbró, pero dos segundos después de lo requerido, ergo conllevó a la inevitable desaceleración a tres cuadras de lo también requerido. Bajé del bus expulsada por la necesidad de la materia por salir de la presión y entonces respiré profundo. Miré lo lejos que estaba del sofocante puente de la 26, y medité con toda la tranquilidad del mundo... "¡Hijo de p...!" grité en mi soledad cerebral y mordiéndome la manga del saco. "Listo... ahora así a correr. Nada más puede salir mal hoy, nada más. Pensaré en blanco, ignoraré bien" Me dije en voz alta mientras corría como raponera a clase. 


Continuará...




De por qué me gustan las frutas

Parce que j'aime l'endorphine érotique des fruits...